EL NUEVO PAPEL DEL DOCENTE UNIVERSITARIO: EL PROFESOR COLECTIVO
Resumen
Los cambios sociales traen nuevos desafíos
a la enseñanza universitaria, reconfigurando el rol del profesor universitario
y exigiéndole innovaciones tanto pedagógicas como tecnológicas y una
multiplicidad de funciones, algunas para las cuales no fue preparado en su
formación tradicional.
A partir de esta situación se plantea; por
un lado, la necesaria e inmediata revisión, actualización y perfeccionamiento
de su accionar docente, por medio de una indagación reflexiva del
docente-investigador sobre su propia práctica. Por el otro, resulta fundamental
que su trabajo se complemente con el de otros actores pedagógicos, que
posibiliten la concreción de todas las funciones, tanto las de carácter
pedagógico como las de carácter técnico, tal es el caso de la elaboración de
materiales curriculares informáticos.
Conclusión
El nuevo papel del profesor universitario
tiende a definirse como coordinador del proyecto aplicado, puesto que su labor
se orienta a organizar y evaluar el proceso y los resultados, a fin de diseñar
estrategias de acción, que permitan permanentemente encontrar vías de
mejoramiento de las metodologías aplicadas.
Es importante resaltar que, a pesar de que
ya no ocupa la centralidad en los procesos de aprendizaje, el profesor continúa
siendo esencial para el proceso educativo en todos los niveles y sus funciones
continúan siendo indispensables para el éxito del aprendizaje.
Como se ha indicado, la figura
del profesor universitario se está reconfigurando, ya que la definición de su
rol, de sus funciones y de sus tareas docentes se están volviendo
necesariamente diferentes de las propias de la enseñanza convencional.
Las nuevas exigencias requieren de nuevas
competencias y de una formación constante para el desempeño de múltiples
funciones, algunas para las cuales no fue preparado en su formación dentro del
sistema tradicional. Su figura se vincula, por ello, al desarrollo de (Blandin,
1990);
capacidades técnicas y/o tecnológicas, que refieren a un dominio mínimo de
técnicas ligadas a lo informático, indispensables en situaciones
educativas, cada vez más mediatizadas; capacidad de trabajo con nuevas estrategias y metodologías; competencias de comunicación, que le
permitirán salir de su solidez académica y desarrollar una comunicación
interpersonal más flexible; capacidad de diseño y elaboración de los propios materiales
curriculares; investigaciones sobre
sus experiencias para ser compartidas con sus colegas.
Esta multiplicidad de competencias y
capacidades exigen la segmentación del acto de enseñanza en múltiples tareas,
separando las funciones docentes y haciéndolas parte de un proceso de
planeamiento y ejecución dividido en tiempos y espacios diferentes, que
integran el trabajo de un grupo de personas.
En este contexto, la figura del profesor
como entidad individual deviene en una entidad colectiva, cuya redefinición es
crucial para el éxito de los procesos educacionales. Es por ello, que se
prefiere hablar de un profesor colectivo – como lo llama Belloni (1999)- que
trabaja sostenido por todo un equipo que posibilita la concreción de las funciones,
sobre todo las de carácter técnico como ser la elaboración de materiales
curriculares informáticos.
Este desdoblamiento de la función docente
puede evidenciarse en los múltiples roles que se le exigen;
Profesor-formador: orienta el estudio y el aprendizaje, da apoyo psicosocial al
estudiante, enseña a investigar, a procesar la información y a aprender. Diseñador de currículum y materiales
didácticos: prepara los programas y currículos, selecciona contenidos,
diseña las unidades didácticas. Profesor-investigador: investiga y se actualiza en su disciplina
específica, en teorías y metodologías de enseñanza y aprendizaje, reflexiona
sobre su propia práctica pedagógica, y orienta y participa de la
investigación de sus alumnos. Profesor-tutor: orienta al alumno en sus estudios relativos a la
disciplina por la cual es responsable, esclarece dudas y explica preguntas
relativas a los contenidos de la disciplina, y participa en las
actividades de evaluación. Tecnólogo Educacional: (Instructional Designer) organiza
pedagógicamente los contenidos y los adecua a los soportes técnicos a ser
utilizados en la producción de los materiales. Así mismo, brinda una apoyatura
técnico-informática durante las tutorías presenciales. Profesor-administrador
académico: organiza los cronogramas del curso y la relación de los alumnos con
la institución.
A pesar de que muchas de estas tareas son
meramente técnicas, influyen en los procesos de aprendizaje y exigen un trabajo
de integración y coordinación de equipo, que es tal vez una de las nuevas
funciones más difíciles del profesor.
Todos estos roles que ha de tener el
profesor ante los cambios educativos, plantean la necesaria redefinición de la
formación de los profesores, más adecuada a los cambios globales de la sociedad
contemporánea. Por todo ello, es imprescindible que el profesor trabaje
conjuntamente con un equipo que lo sostenga, lo que a la vez propicia una
búsqueda de formación continua, que va a generar una demanda efectiva que los
sistemas educacionales tendrán que atender.
La actuación de este nuevo profesor
colectivo tenderá a pasar del monólogo sabio del aula al diálogo dinámico de
los laboratorios, e-mails, etc., del monopolio del saber a la construcción
colectiva del conocimiento a través de la investigación, del aislamiento
individual a los trabajos en equipos interdisciplinarios y complejos, de la
autoridad al compañerismo en el proceso de aprendizaje.
Es importante resaltar que, a pesar de que
ya no ocupa la centralidad en los procesos de aprendizaje, el profesor continúa
siendo esencial para el proceso educativo en todos los niveles y sus funciones
continúan siendo indispensables para el éxito del aprendizaje.
Spengler, M. D. C., Egidi, L., & Craveri, A. M. (2006). El
nuevo papel del docente universitario: el profesor colectivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario