Se
necesitan nuevos profesionales del aprendizaje, con un papel y un estatus
redefinidos
Diseñar estrategias de enseñanza
y aprendizaje (preparar estrategias didácticas que incluyan actividades
motivadoras, significativas, colaborativas, globalizadoras y aplicativas y que
consideren la utilización de Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación…).
-Buscar y preparar recursos y
materiales didácticos (diseñar y gestionar los recursos).
-Proporcionar información y
gestionar el desarrollo de las clases manteniendo el orden (informar a los
alumnos de las fuentes de información, los objetivos, contenidos, metodología y
evaluación de la asignatura que han sido previamente contrastados…)
-Motivar al alumnado (despertar
la curiosidad e interés de los alumnos hacia los contenidos y actividades
relacionadas con la asignatura…).
-Hacer participar a los
estudiantes (incentivar la presentación pública de algunos de los trabajos que
realicen…).
-Facilitar la comprensión de los
contenidos básicos.
-Ser ejemplo de actuación y
portador de valores.
-Asesorar en el uso de recursos.
-Orientar la realización de
actividades.
-Tutoría (presencial y
telemática).
-Realizar trabajos con los
alumnos (implicarse en la realización de trabajos colaborativos con los
estudiantes).
-Evaluar (evaluación formativa y
sumativa, fomentando la autoevaluación de los estudiantes y de las
intervenciones docentes).
-Fomentar actitudes necesarias en
la «sociedad de la información» (actitud positiva y crítica hacia las
tecnologías de la información y de la comunicación; valoración positiva del
pensamiento divergente, creativo y crítico, así como del trabajo autónomo,
ordenado y responsable; trabajo cooperativo. Adaptación al cambio, saber
desaprender…)
-Trabajos de gestión (realización
de trámites burocráticos… colaborar en la gestión del centro utilizando las
ayudas tecnológicas…).
-Formación continua
(actualización en conocimientos y habilidades didácticas; mantener contactos
con otros colegas y fomentar la cooperación e intercambios…).
-Contacto con el entorno (conocer
la realidad del mundo laboral al que accederán los alumnos; mantener contacto
con el entorno escolar…).
En el informe del Consejo Escolar
de Castilla-La Mancha sobre «El educador en la sociedad del siglo XXI», se
señalan algunos rasgos que definen el modelo de profesor que se está demandando
desde la sociedad :
• Educador que forma a la persona
para vivir en sociedad, desarrollando una educación integral que incluye la
formación de conocimientos, procedimientos y actitudes.
• Que oriente a los alumnos
simultáneamente a la realización de sus tareas de enseñanza.
• Educador democrático, abierto a
la participación, justo en sus actuaciones, tolerante.
• Motivador capaz de despertar en
los alumnos el interés por el saber y por desarrollarse como personas.
• Capacitado para aprender de la
reflexión sobre su propia experiencia.
• Implicado con su profesión,
vocacionado, que busca contribuir a la mejora de la situación social a través
de su ejercicio profesional.
El perfil del profesorado del
siglo XXI
Se precisan nuevos profesionales
del aprendizaje, con un papel y un estatus redefinidos. Los profesionales de la
educación deberán reorientar sus objetivos en función de la cultura
circundante, así como sus procedimientos y técnicas. Necesitan cambiar su
manera de trabajar, tanto individual como grupalmente, su relación con la organización
del centro y la manera de acceder a la información que se necesite.
A tenor de las actuales
circunstancias tecnológicas, culturales y sociales, el profesor deberá
responder a los objetivos de la
educación de las generaciones del siglo XXI. Siguiendo a Salinas (1996) estos
objetivos son:
✎
Preparar para un trabajo cada vez más versátil, capaz de responder a las
cambiantes necesidades, mediante las destrezas básicas necesarias (educación
para el empleo).
✎
Entender la realidad que a uno le toca vivir y entenderse uno mismo, cambiar al
aprendizaje de cómo vivir en una sociedad tecnificada (educación para la vida)
✎
Comprender el impacto de la ciencia y la tecnología en todos los aspectos de la
sociedad, que requiere, además de las disciplinas tradicionales, un punto de
vista más global: educación para la responsabilidad ambiental y para el
desarrollo armonioso de las relaciones intra e inter sociedades (educación para
el mundo).
✎
Desarrollar el análisis crítico de tal manera que seamos capaces de entender
conceptos y desarrollarnos por nosotros mismos: favorecer la creatividad, las
destrezas físicas y sociales, y en particular las comunicativas y organizativas
(educación para el auto-desarrollo).
✎
Educar para un uso constructivo del tiempo de ocio y al mismo tiempo que la
educación se vaya convirtiendo en una actividad placentera (educación para el
ocio).
En estos objetivos hay una clara
presencia de los nuevos medios de información y comunicación, así como del
desarrollo del análisis crítico y de la creatividad. Esto hace necesarias
ciertas destrezas y capacidades a la hora de manejar estas potentes
herramientas, dado que la capacitación tecnológica del profesorado se está
convirtiendo en
un imperativo en consonancia con
nuestro tiempo y dejando de lado prejuicios y resistencias infundadas que nos
puedan hacer creer que las nuevas tecnologías puedan desplazar o suplantar el
papel de los docentes. Lo que sí se afirma cada vez con mayor fuerza es que el
profesor con dominio de nuevas tecnologías desplazará al profesor que no tenga
dicha capacidad. Podemos apuntar algunas competencias tecnológicas básicas en
la profesión docente que potencian nuestro desarrollo profesional como docentes
del siglo XXI:
-Tener una actitud crítica,
constructiva y positiva hacia las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación (NTIC), ya que forman parte de nuestro tejido social y cultural.
-Conocer las posibilidades de las
nuevas tecnologías para la mejora de la práctica docente.
-Aplicar las NTIC en el ámbito
educativo tanto en tareas relacionadas con la gestión de los centros educativos
como en la organización de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se
desarrollan en el aula.
-Seleccionar, utilizar, diseñar y
producir materiales didácticos con NTIC que promuevan la adquisición de
aprendizajes significativos (multimedia, páginas web…) y que conviertan el aula
en un laboratorio desde el que fomentar el protagonismo y la responsabilidad en
los alumnos.
-Utilizar con destreza las NTIC,
tanto en actividades profesionales como personales.
-Integrar las NTIC en la
planificación y el desarrollo del currículum como recurso didáctico mediador en
el desarrollo de las capacidades del alumno, fomentando hábitos de indagación,
observación, reflexión y autoevaluación que permitan profundizar en el
conocimiento y aprender a aprender.
-Promover en los alumnos el uso
de Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación como fuente de
información y vehículo de expresión de sus creaciones.
- Desempeñar proyectos de trabajo
colaborativo (listas de discusión, debates telemáticos, cursos de formación on
line…) con una actitud solidaria, activa y participativa.
Un profesional comprometido con
la educación deberá actuar, en consecuencia, preparando a las nuevas
generaciones para convivir con los medios desde una formación que promueva la
participación y reflexión crítica en su uso e interpretación. No podemos seguir
enseñando a las generaciones del futuro con las herramientas que formaron parte
de nuestro pasado.
Mi derecho a no cambiar termina
justo allí donde comienza el derecho de mis alumnos al mejor profesor que llevo
dentro.
Muñoz,
R. F. (2003). Competencias profesionales del docente en la sociedad del siglo
XXI. In Organización y gestión educativa: Revista del Fórum Europeo de Administradores
de la Educación (Vol. 11, No. 1, pp. 4-7). Ciss Praxis.